El famoso teletrabajo que parecía una fórmula impensable para muchas empresas, se ha convertido en la nueva tónica habitual.

La oficina ha tenido que recoger sus maletas y mudarse al hogar, y parece que esto no va a ser una simple moda temporal, sino que estamos ante una tendencia con intención de apalancarse en nuestras vidas por un largo periodo de tiempo.

Parece ser, que esta nueva forma de trabajo, son todo ventajas, pero la que más nos ha llamado la atención es que según un estudio llevado a cabo en Alemania, “think tank”, las emisiones de CO2 podrían disminuir 5,6 millones de toneladas cada año, asumiendo que un 40% de la población trabajase desde sus hogares, al menos 2 veces por semana. Esa cifra equivale en gran parte a las emisiones provocadas por los desplazamientos de casa al trabajo, y viceversa, que realizamos a diario.

El portavoz de Greenpeace, añade que «deberían promover de manera activa el teletrabajo, puesto que el ‘home office’ protege el clima, alivia el tráfico y proporciona a los trabajadores más tiempo y flexibilidad».

Así que, tendremos que adaptarnos, y no solo los trabajadores, sino también las empresas, para que entre todos podamos hacer más fácil esta adaptación.

Teletrabajar es bueno para el medio ambiente

#teletrabajo